En el Latino Community Center creemos que cada niño, joven y familia merece sentirse acompañada, valorada y con oportunidades para crecer.
Nacimos de los sueños y la fuerza de nuestra comunidad, y desde entonces trabajamos unidos para abrir caminos, tender puentes y construir un futuro más justo y lleno de esperanza.

Nuestra misión
Proporcionamos a niños, jóvenes y familias latinas las herramientas y oportunidades necesarias para alcanzar su máximo potencial a través de programas educativos, apoyo familiar y desarrollo comunitario.
Nuestra historia
Nuestra historia
El Latino Community Center (LCC) fue fundado en 2017 por Rosamaria Cristello, con el apoyo de miembros de la comunidad y aliados que se atrevieron a soñar en grande.
Sus raíces, sin embargo, se remontan a 2009, cuando el Departamento de Servicios Humanos (DHS) creó el Latino Family Center (LFC), un espacio dedicado a apoyar a familias con niños de 0 a 5 años. A lo largo de los años, el LFC creció y evolucionó junto con la comunidad, hasta que en 2017 se transformó en el LCC, una organización sin fines de lucro con una estructura de gobierno representativa de nuestra gente.
Desde entonces, el LCC ha pasado de un pequeño equipo de voluntarios a contar con más de 40 integrantes —en su mayoría miembros de la propia comunidad—, y ha ampliado significativamente su impacto. Hoy ofrecemos programas educativos, de apoyo familiar, de salud comunitaria y de acompañamiento en situaciones de crisis, siempre con el compromiso de abrir puertas y crear oportunidades.
En 2020, el DHS transfirió oficialmente el Centro Familiar Latino al LCC, consolidando nuestro rol en el acompañamiento a las familias de Pittsburgh.
En 2023 iniciamos una nueva etapa con la expansión de nuestras instalaciones y la campaña para establecer un Centro Juvenil, un espacio pensado para potenciar el futuro de nuestras nuevas generaciones.











